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El Describidor

El perdón y el olvido

El reciente fallo de la Corte Interamericana, que deja sin efecto la amnistía, nos priva de excusas para eludir lo obvio: reconocer la cobardía o la colaboración, hacer justicia, ajustar cuentas con la memoria y, ojalá, perdonar.

El más viejo modelo de amnistía lo recogió Aristóteles en la Constitución de Atenas. Un decreto, promulgado en el 403 a.C. (luego que triunfó la democracia sobre la oligarquía), ordenó a los ciudadanos "no recordar los males padecidos o infligidos". Mucho más tarde, el Edicto de Nantes, que puso término a las guerras de religión, prohibió a los súbditos recordar. Les ordenó tratar los hechos anteriores a marzo de 1585 (entre ellos la matanza de San Bartolomé) como "cosa no sucedida".

Los estados modernos, sin embargo, no prohíben recordar. A diferencia de los antiguos, saben cuán porfiada es la memoria. Pero a veces intentan suprimir el castigo.

Es lo que hizo el Decreto Ley 2.191 de 1978 al amnistiar los crímenes cometidos entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1978. La misma dictadura cuyos funcionarios cometieron, o toleraron los crímenes, decidieron de pronto amnistiarlos.

En rigor, incurrieron en lo que cualquier filósofo llamaría una contradicción performativa: se concedieron a sí mismos el perdón. Generosos ellos, sin duda. Qué valor. Como si usted, agobiado por sus pecados, se pusiera a ambos lados del confesionario.

Durante muchos años convivimos con ese decreto y esa impostura. A su amparo, algunos de quienes cometieron crímenes que el derecho internacional considera de lesa humanidad evitaron la pena y han podido envejecer en calma.

A su turno, las fuerzas políticas pudieron, en plena democracia, eludir el problema de la justicia y de la memoria. ¿Acaso no era mejor que los jueces decidieran la aplicación de esas reglas? ¿No era más auspicioso que las nubes del tiempo y la muerte borraran esos recuerdos incómodos?

Así, entonces, todos hemos estado más o menos conformes.

Los victimarios, aspirando a una jubilación tranquila. Las fuerzas políticas, sin tener que tomar el toro por las astas. Nosotros, disfrutando de la expansión del consumo. Nada de qué preocuparse, entonces.

Salvo las víctimas y los hijos de los hijos de las víctimas. Ellos siempre tuvieron razones para recordar, y en ausencia de un mínimo reconocimiento abrigaron motivos más que suficientes para perseguir el castigo.

Todo eso hasta que llegó el caso Almonacid. Almonacid fue un profesor y dirigente de la CUT detenido por Carabineros y, como era usual, asesinado por la espalda mientras estaba indefenso. Su viuda y sus hijos llevaron el asunto a tribunales. El caso fue amnistiado.

Pero ahora la Corte Interamericana ha ordenado reabrirlo.

Los crímenes de lesa humanidad, dijo la Corte, no pueden ser amnistiados y son además imprescriptibles. Y el Estado -agregó- debe asegurarse de que el decreto ley de amnistía no sea un obstáculo para la "investigación, juzgamiento y, en su caso, sanción de los responsables de otras violaciones similares acontecidas en Chile". El decreto ley de amnistía -concluyó el fallo- carece de todo efecto jurídico. Y la cosa juzgada alcanzada bajo su amparo es simplemente fraudulenta.

Ahí tiene usted. Un decreto que carece de todo efecto. Y sentencias inútiles. Nada menos.

Se acabó la tranquilidad. Quienes vivían de su jubilación y hasta ahora supieron convivir con los recuerdos indignos, se pondrán nerviosos. Las fuerzas políticas que eludieron el asunto de la justicia y la memoria, perdieron todo pretexto. La derecha, que nunca se ha visto en la necesidad de mirar hacia atrás y reconocer la barbarie, tendrá ahora que hacerlo.

Porque una de dos.

O se deroga el decreto ley de amnistía y se persiguen los crímenes en base a la ley vigente a la época en que se cometieron (el fallo de la Corte desecha la regla de irretroactividad), o la totalidad de las fuerzas políticas se ponen de acuerdo y dan lugar a una modificación de la responsabilidad penal que, si no equivalga a una amnistía (como dijo la Corte, hay crímenes no susceptibles de ella) se le parezca.

Lo que no pueden hacer es como si lloviera.

Ahora vamos a tener que decidir: o castigamos esos crímenes en base a la ley vigente a la época en que se cometieron, o modificamos esa ley y rebajamos las penas.

La primera opción supone hacer justicia, pero mantiene una memoria que arriesgará hacia el futuro eso que Freud llamaba la compulsión repetitiva. Después de todo, dijo el mismo Freud, lo que no somos capaces de elaborar en palabras siempre volverá en actos.

La segunda opción compatibiliza la justicia y ayuda a sanar la memoria, Pero, claro, sanar la memoria -sugiere Ricoeur- exige esfuerzos de lado y lado.

La derecha debiera hacer un amplio reconocimiento de la brutalidad de esos crímenes, de la barbarie que supusieron y de su omisión negligente o de su colaboración en ellos. Porque de todo eso hubo. Y la izquierda reconocer su responsabilidad histórica (que no es lo mismo que la jurídica o la moral). Y ambos promover un amplio programa de reparaciones para las víctimas que no se parezcan, como hasta ahora, a dádivas.

La derecha, además, debiera abandonar las justificaciones fáusticas de la modernidad de que gozamos. Y la izquierda hacer el esfuerzo de recordar los hechos y olvidar la deuda.

Así podríamos mantener la memoria; pero, al mismo tiempo, despojar a esos recuerdos de su capacidad destructora.

Claro, no es la amnistía que relata Aristóteles, pero se le parece. Y quizás así se abra, algún día, la posibilidad del perdón. Que es lo único que liberará, de una vez por todas, a las víctimas y a los victimarios. Y lo único que nos permitirá reconstruir nuestra memoria y empezar de nuevo.

Carlos Peña

Todo sobre el "viagra"

Lo consumen desde adolescentes hasta hombres de edad avanzada. Pero pocos conocen sus efectos y contraindicaciones. La revolución social que hace ocho años provocó la aparición de una droga capaz de revertir la disfunción sexual masculina sigue extendiéndose sobre una población cada vez más demandante que va de la adolescencia a la avanzada edad madura.

Aunque el objetivo final parecería ser el mismo, los motivos que llevan a un joven de 16 años y a un adulto de 60 a adquirir el producto difieren. Mientras el primero procura una iniciación sexual segura o una performance sin precedentes, el segundo pretende lograr que la inexorable influencia de los años en el organismo se vea morigerada con la píldora mágica.

El análisis a nivel mundial del mercado del sildenafil (la droga que se comercializa bajo el nombre de Viagra y Magnus, entre los más conocidos), revela que cada 9 segundos una persona ingiere la píldora en algún lugar del planeta. Pero lo más llamativo es que la población joven que acude a esta medicación va en aumento al punto que, en el mercado informal, ha demostrado ser el sector de mayor consumo.

La Argentina no está exenta de esta realidad y los especialistas afirman que los adolescentes se vuelcan al producto cada vez con mayor asiduidad.

Para Marta Rajtman, sexóloga del Departamento de Urología del Hospital Militar, "existe un uso abusivo y desde una edad temprana". Esta situación "no es recomendable" —agrega—, ya que en medicina es preciso esperar hasta 10 años para conocer los alcances y contraindicaciones de una droga. "Puede haber algún efecto nocivo a largo plazo".

El sexólogo Juan Carlos Kusnetzoff, en tanto, afirma que "los jóvenes tienen tantos problemas de tipo eréctil como los adultos". La causa suele ser de tipo emocional, y "así como apelan a las pastillas antidepresivas, también lo hacen con el Viagra". Kusnetzoff destaca que en la adolescencia hay una fuerte presión para no fallar a nivel sexual, lo cual los lleva a consumir el producto.

En sintonía, Adrián Sapetti, director del Centro Médico de Sexología y Psiquiatría, indica que "en el ámbito recreativo cada vez hay más exigencia", y en algunos casos se puede generar una "dependencia actitudinal" de tal forma que si la persona no toma la píldora, aun siendo un joven sin problemas de disfunción, no logra una erección.

Sapetti admite que el consumo de la píldora "da más seguridad y confianza", dos elementos preciados para un joven que se inicia en la vida sexual. No obstante, recomienda la consulta con un especialista para un diagnóstico real y eficaz y para indagar sobre los motivos de una disfunción eréctil.

León Gindín, profesor de Sexualidad y Salud de la Universidad Abierta Interamericana, señala que el alto consumo de sildenafil en jóvenes "es consecuencia de cierto grado de inseguridad con el rendimiento sexual: el joven tiene problemas psicológicos y el recurso que tienen más a mano es el Viagra, pero esto no resuelve las cosas", sostiene Gindín.

Diez preguntas clave

¿Desde qué edad se puede tomar?

En rigor, el sildenafil puede ser consumido desde que la persona está en condiciones de mantener relaciones sexuales. Sin embargo, se recomienda apelar a la droga sólo en caso de disfunciones sexuales.

¿Qué contraindicaciones puede ocasionar la ingesta?

La droga puede ocasionar baja presión, lo que se puede ver potenciado con el alcohol. Por otro lado, el "popper" o "lanzaperfume" combinado con Viagra también puede llevar a la hipotensión o el desmayo. Básicamente, el sildenafil está contraindicado con nitritos y nitratos (medicamentos que se utilizan como vasodilatadores).

¿Cuándo es mejor tomar la píldora?

Con el estómago vacío, la droga comienza a hacer efecto a los 45 minutos de su ingesta y alcanza su pico máximo de acción a la hora. El efecto puede durar hasta tres o cuatro horas y queda eliminado totalmente del organismo a las 24 horas.

¿Qué sucede si no existe un estímulo real?

La necesidad de un estímulo erótico es indispensable para lograr la erección, aun habiendo ingerido la píldora.

¿El consumo acorta el período refractario?

Aunque el tema es discutido, la mayoría de los especialistas concuerda en que el período que transcurre entre erección y erección puede verse disminuido. La droga ayudaría a concretar una segunda relación sexual, aunque dependerá en cada caso de la realidad fisiológica de la persona.

¿Puede generar adicción?

En términos farmacológicos no existe riesgo de una adicción. Pero sí es posible que eso suceda a nivel de conductas. Sildenafil es una droga que provoca seguridad y confianza, lo que puede llevar a creer que sin la píldora no es posible mantener una relación.

¿Es efectivo en las mujeres?

El nivel de eficacia en las mujeres es mínimo. Apenas un cinco por ciento de las que ingirieron la droga notaron modificaciones. Sí, en cambio, es posible que contribuya a una mayor lubricación.

¿Cuál es la dosis recomendada?

La droga se vende en comprimidos de 25, 50 y 100 miligramos. La dosis recomendada es hasta 50 miligramos cada 24 horas. Más de lo sugerido puede acarrear problemas estomacales, cefaleas y distorsión en la visión. Es aconsejable seguir la prescripción médica.

¿Aumenta la cantidad de orgasmos?

No, porque la droga actúa sobre el mecanismo erectivo y no sobre la eyaculación.

¿Dónde puede adquirirse?

Pese a que se trata de una medicación que se vende bajo receta, hoy en día existe un mercado informal que lo comercializa. Puestos de diarios, kioscos e Internet suelen ser espacios de compra y venta del producto. Los especialistas recomiendan adquirirlos en farmacias, para evitar la adulteración.

Iván Damianovich.

Reinventando la Caesar

A la hora de preparar ensaladas, la palta asume un rol protagónico, incluso logra colarse en las clásicas, con fórmulas establecidas, como esta Caesar recreada por Patricio. El chef explica que esta ensalada debe su nombre a un cocinero italiano llamado Caesare, que la preparaba en su restaurante de Tijuana (México), delante de los comensales. Usted puede hacer el show completo o trabajar entre hornallas, detrás de las bambalinas.

Lo que lleva

# paltas tipo Hass 2
# leche 450 CENTIMETROS CUBICOS
# mayonesa 200 GRAMOS
# jugo de 1/2 limón
# miel 1 CUCHARADITA
# salsa inglesa UNAS GOTAS
# mostaza 1 CUCHARADITA
# ajo 1 DIENTE
# sal y pimienta negra de molinillo A GUSTO
# lechuga criolla 400 GRAMOS
# pollo deshuesado y sin piel 2 PRESAS (A GUSTO)
# aceite 4 CUCHARADAS
# manteca 30 GRAMOS
# almendras peladas y fileteadas (se consiguen en casas de repostería) 150 GRAMOS
# queso parmesano rallado 200 GRAMOS

Cómo se hace

# Para la salsa Caesar, pelar la palta, retirar el carozo, rescatar la pulpa y licuarla con la leche. Agregar a la mezcla la mayonesa, el jugo de limón, la miel, la mostaza y la salsa inglesa.

# Pelar el ajo, picarlo y sumarlo con la pimienta. Ligar bien y reservar en la heladera.

# Lavar la lechuga y cortarla en trozos con las manos. Reservar en la heladera.

# Cortar el pollo en tiras largas de 1 centímetro de ancho y saltearlas en una sartén con el aceite unos minutos.

# Cuando el pollo esté cocido, retirar, pasarle un papel absorbente a la sartén, agregar la manteca y las almendras fileteadas y saltearlas apenas junto con el pollo.

# Para armar la fuente o los platos, colocar las hojas de lechuga aderezadas con la salsa Caesar de palta, distribuir el queso rallado y colocar en el centro el salteado de pollo con almendras. Servir enseguida.

Vegetales asados y guacamole

Originaria de Centroamérica, la palta participa de muchas preparaciones, pero la más famosa es el guacamole, típica pastita méxicana. El nombre reúne dos términos de la lengua nahuatl: mole (salsa) y guaca (de aguacate, nombre que el fruto recibe en México). Los expertos explican que el guacamole no debe ser muy chirle, sino tener una textura de pasta molida. La tradicional se preparaba en un mortero o molcajete y lleva cebolla, cilantro, lima y algún chile que aporte fuego. En este caso, el chef lo sirve con una entrada de vegetales asados y couscous, un plato para acompañar con un sauvignon blanc o, por qué no, con un rosado frutal. Para 4 porciones.

Lo que lleva

# berenjena grande 1
# aceite de oliva 4 CUCHARADAS
# morrones 2
# tomate perita 1
# caldo de verduras con hierbas 200 CENTIMETROS CUBICOS
# couscous precocido 100 GRAMOS
# manteca 50 GRAMOS
# cebolla mediana 1
# paltas maduras 2
# jugo de 1 limón
# cilantro o perejil o ciboulette 1 RAMO
# sal A GUSTO
# queso blanco cremoso 2 CUCHARADAS

Cómo se hace

# Cortar la berenjenas en rodajas de 1/2 centímetro de espesor y dorarlas en la sartén con 2 o 3 cucharadas de aceite de oliva, vuelta y vuelta.

# Pintar uno de los morrones con el aceite restante y asarlo en el horno o sobre la hornalla (tocando el fuego), girándolo unos minutos hasta que la piel quede bien quemada y la pulpa tierna. Pelarlo bajo el chorro de agua de la canilla.

# Pelar el tomate (hacerle un corte en cruz en la base, sumergirlo 1 minuto en agua caliente y pelarlo) y cortarlo en cuartos, retirar las semillas, cortarlo en cuadraditos y reservar.

# Calentar el caldo de verduras con hierbas y, cuando levante el hervor, agregar el couscous. Revolver, bajar el fuego y dejar que se cocine unos minutos, hasta que absorba todo el caldo. Retirar del fuego y agregar la manteca cortada en cuadraditos. Revolver y reservar.

# Picar el morrón restante y cortar la cebolla en cuadraditos muy chicos.

# Con la ayuda de un aro de metal, armar el timbal en el siguiente orden: empezar con una rodaja de berenjena grillada, seguir con un poco de couscous, luego el morrón asado y, por último, otro poco de couscous. Una vez armado el timbal, reservar en la heladera.

# Un momento antes de servir, preparar el guacamole: cortar las paltas al medio, quitar los carozos y, con una cuchara, extraer la pulpa. Machacar con un tenedor, pero sin que llegue a quedar una pasta homogénea. Agregar el jugo de limón para que no se oscurezca. Pasar la palta a un bol y sumar la cebolla y el morrón picado, el tomate cortado en cuadraditos, el queso blanco, las hierbas y la sal. Mezclar.

# Servir el timbal de couscous y vegetales asados acompañado con el guacamole.

Termina discusión sobre el blog, escritores hablan del lenguaje

Luego de dos días de intensos debates en torno al blog "la estrella literaria del internet", como la calificó Edmundo Paz Soldán, anoche culminó el Encuentro Iberoamericano de Escritores que se desarrolló en el Centro Simón I. Patiño de Santa Cruz y convocó la presencia de 15 escritores de Bolivia y el exterior.

Sin bien la discusión sobre el blog terminó en esta ciudad, en Cochabamba desde hoy continúa el encuentro de escritores con una temática diferente "Los usos y desusos del lenguaje".

La cita es en el Palacio del Centro Cultural Simón I. Patiño y estarán presentes una buena parte de los escritores que fueron invitados también a Santa Cruz.

El blog

Una de las características del debate sobre el blog fue, sin duda, la diversidad de posturas de los escritores ante esta novedad tecnológica.

Desde los escritores que tienen su propio blog, publican allí sus textos y se enlazan con otros "blogeros" del ciberespacio, como cruceña Claudia Peña, hasta los más escépticos que ven en el blog una moda pasajera que pronto será rebasada.

Entre medio, otros escritores admiten que sí recurren al blog, incluso tienen su propia página, pero con mucha discreción, como son los casos de Geovana Rivero y Ramón Rocha Monroy.

Esta diferencia de criterios llevó a Gary Daher, coordinador del encuentro, a proponer la existencia de "los de adentro y los de afuera" con relación al blog.

Posturas

Para Edmundo Paz Soldán (quien expuso a través de una teleconferencia) con el uso y desarrollo del blog se está asistiendo al nacimiento de un nuevo género literario, "El blog es una bitácora de viaje en la blogósfera, un espacio textual que tiene algo del diario, del cuaderno de apuntes, de la crítica literaria, de la columna de opinión, del microrelato, del epigrama y de cuanto uno quiera añadir: el blog amenaza con suplantar a la novela como el gran género en el que cabe de todo. Gracias a la aparición de un nuevo soporte tecnológico estamos asistiendo, en "tiempo real", al nacimiento de un nuevo género literario",aseguró.

Desde otra perspectiva, el escritor Homero Carvalho recordó con nostalgia el famoso bar Averno que existió hace unas décadas en la ciudad de La Paz y relacionó con el actual auge del blog.

"Me atrevo a decir que, en el siglo XX, el escenario para hablar de literatura era el bar, el Bar Averno era nuestra realidad creada para hacer literatura. En los albores del tercer milenio parece ser que el escenario es la virtualidad de la pantalla del ordenador. El "Blog" vendría a ser el espacio creado para hacer literatura. Sin embargo, en la Red como en las ciudades también hay que saberse perder y no es muy fácil hacerlo para quienes no conocemos la tecnología cibernética, y usamos la computadora como máquina de escribir, correo electrónico y buscadores de información", explicó.

Michel Zelada Cabrera, Los Tiempos

Futuro sin agua y más refugiados

El cambio climático amenaza el acceso al agua de millones de personas en los países más pobres, según un estudio publicado recientemente por la agencia cristiana de desarrollo Tearfund.

La investigación sugiere que, en el año 2050, la extensión de la tierra en extrema sequía se multiplicará por cinco.

En la próxima cumbre sobre el clima de Naciones Unidas, Tearfund exhortará a los estados más ricos a ayudar a los más pobres para superar las consecuencias de la sequía.

Esta semana, el ministro británico encargado del tema climático, Ian Pearson, se mostró confiado de llegar a un acuerdo sobre este tema. Advirtió además a un comité parlamentario que era una “necesidad urgente” implementar medidas.

El informe de Tearfund titulado “Sintiendo el calor” urge a los países donantes a incrementar la asistencia rápidamente.

Es probable que otras organizaciones sin fines de lucro se unan a este reclamo en la reunión de la ONU en Nairobi, prevista para el próximo 6 de noviembre.

Desplazados por el calor

Citando al académico de la Universidad de Oxford, Norman Myers, Tearfund predice que en 2050 habrá 200 millones de refugiados como consecuencia del cambio climático.

Las zonas donde ya han comenzado a desplazarse poblaciones incluyen:

_ Brasil: una de cada cinco personas nacidas en la árida región del noreste se está desplazando para evitar la sequía.

_ China: tres provincias están sufriendo el impacto de la expansión del desierto Gobi.

_ Nigeria: cada año alrededor de 2.000 kilómetros cuadrados están convirtiendose en desiertos.

Sin embargo, atribuir el desplazamiento de personas al impacto del clima es un asunto difícil de establecer, pues existen otros factores, como las oportunidades económicas, que influyen a la hora de cambiar de lugar.

Palabras vacías

Uno de los científicos británicos más prominentes en el tema, John Houghton, dijo que la severidad del cambio climático estaba alcanzado la agenda de los líderes del mundo, pero sólo “a nivel retórico” y no todavía en los hechos.

“Se hicieron promesas durante la cumbre del G8 y la última reunión de Naciones Unidas en Montreal sobre apoyo financiero para la adaptación, pero tengo entendido que muy pocas de esas propuestas se han concretado”, afirmó Houghton.

El científico, autor del prefacio del informe de Tearfund, dijo que la escasez de agua será una de las consecuencias más dramáticas del cambio climático que afectará a los países en vías de desarrollo.

“Las sequías van a durar más, aunque no podemos ser muy específicos indicando los lugares donde van a ocurrir, lo cual es una mala noticia. Actualmente, las sequías extremas afectan al 2% de la superficie terrestre y se extenderán al 10% en 2050”, advirtió.

Los patrones climáticos muestran que la región del África subsahariana se secará, mientras que otras áreas del planeta sufrirán serias inundaciones.

Sencillez y rapidez

Houghton dirigió la Oficina Meteorológica del Reino Unido, presidió la Comisión Real de Contaminación Ambiental y fue una de las cabezas del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés).

Ahora es presidente de la Iniciativa John Ray, cuya misión es “entrelazar ambiente, ciencia y cristianismo”.

El aspecto alentador del informe de Tearfund es que la implementación de medidas sencillas para paliarlos problemas relacionados con el agua -sequías o inundaciones- han sido efectivas en algunas áreas.

En Níger, por ejemplo, la organización no gubernamental dice que la construcción de diques bajos de piedra ha ayudado a prevenir la erosión y nutrir la tierra de agua. Mientras, en Bihar, en el norte de India, se han construído diques con alcantarillas para desagüe para conectar poblados durante inundaciones.

¿Síntomas? Si, son los síntomas…

¿Por qué cuando hablamos o escribimos acerca de la vejez nos referimos a ella como si fuera algo que caracteriza a “los demás”? Como si estuviera fuera de nosotros. ¿Por qué en vez de vejez hablamos de “madurez”? ¿Es que con estos requiebros idiomáticos su efecto se atenúa? Y si la aceptamos y asumimos, lo hacemos casi con molestia, o por lo menos con cansina resignación. Que diablos, tenía que llegar… algún día.

Y ese día llegó. No de golpe, no sin aviso. De a poco fue haciendo notar su existencia, con una timidez digna de mejores causas. Un leve cansancio al levantarse, nunca antes sentido. Un dolorcillo de cabeza luego de un par de cervezas, cuando antes eran bebidas por metros cuadrados sobre la mesa y sin aspavientos. La vista, ya no tan certera ni precisa. Mis erecciones más blandas y cortas, muy distintas a las animales y sostenidas de antes. Uno que otro fracaso en la cama, cada vez más frecuente. Y mi orina, que antes salía como torrente y ganaba las distancias, ahora es suave y corta, como arroyo cantarín. Los inviernos ya dejan secuelas y los veranos son demasiado estivales para mi gusto. Las mujeres me siguen gustando, pero de otra manera; el sexo sigue siendo bueno, pero más buena es una conversación interesante. Mis ideas ya no son tan trepidantes y lapidarias, ahora están revestidas de comprensión y entendimiento. Ahora manejo conceptos nuevos: próstata, diabetes II, posible cáncer, muchas canas. Sí, los reconozco, son los síntomas de la vejez, que llega a mis 60 años.

Lo único que me funciona más o menos bien es el músculo, que tras tantos años de entrenamiento se niega a retroceder. Sigue dando pelea y me acompaña. Sigo siendo resistente para subir cerros y escalar montañas, para dormir a la intemperie e incluso bajo la lluvia, para recorrer kilómetros y kilómetros en descampada, sigo siendo un sobreviviente. Sigo siendo certero en la orientación, aún en la selva más tupida e impenetrable. Incluso me siento más sabio en el desafío y en la adversidad. Pero lo demás, ya empieza a flaquear. ¿Cuánto me queda? ¿2.000 días? ¡Si ya hablo de días restantes, no de años! ¿Qué habrá al otro lado? Ya me comienza la curiosidad… De lo único que estoy seguro es que no moriré en la cama; cuando sienta que se acerca, me iré a la montaña y me perderé en esas alturas amigas, respirando aire frío y puro y sintiendo trepidar el monte bajo mis espaldas. Entonces cerraré los ojos…

Que diablos, tenía que llegar… algún día.

Ser diabético: cuestión de educación

La diabetes es una enfermedad más común de lo que creemos, ya que afecta al 5% de la población. Pero no hay que asustarse. Seguir manteniendo el mismo estilo de vida con esta patología dependerá de adquirir una educación diabetológica eficaz. A muchos diabéticos, al ser detectados su enfermedad, se les indica qué medidas deben tomar para controlarla, sin que reciban una información adecuada sobre qué es lo que les está pasando en su organismo.

Por eso ponemos a examen esta enfermedad, para que todos aquellos que la padezcan o tengan familiares con este tipo de trastorno reciban una educación diabetológica adecuada como parte del tratamiento integral del paciente.

La insulina: el quid de la cuestión

La diabetes es una enfermedad producida por una carencia, escasez o mal aprovechamiento de insulina, hormona generada por el páncreas. La insulina permite que los azúcares provenientes de los alimentos que tomamos entren en las células para poder ser utilizados como fuente de energía. Cuando ésta falla, los azúcares se acumulan en la sangre, produciendo lo que se denomina hiperglucemia (niveles por encima de lo normal de azúcar o glucosa), desencadenante de la enfermedad.

No todas las diabetes son iguales

Existen unas crónicas y otras de carácter temporal, que responden a una determinada situación. Los médicos hablan de tres principales tipos de diabetes:

Diabetes tipo I: la padece el 15% de la población diabética. Su rasgo fundamental es que precisa de administración de insulina. Influye una cierta predisposición individual, así como alteraciones del sistema inmune e infecciones víricas, que pueden desencadenar reacciones de autoinmunidad con destrucción de las células pancreáticas que segregan la insulina. Es por ello la necesidad de inyectarse insulina.

Diabetes tipo II: el 85% de la gente que padece diabetes sufre la del tipo II o del adulto. ¿Su característica principal? No es dependiente de insulina. En ella están implicados factores genéticos, la obesidad, las dietas desequilibradas (muy energéticas y ricas en azúcares sencillos), el sedentarismo y el envejecimiento.

Diabetes tipo III: comienza en el adulto como diabetes tipo I y evoluciona hacia el tipo II.

No obstante, existen otros tipos de diabetes:

Mody: de inicio en la edad infantil pero con características típicas de diabetes de adulto.

Pregestacional y gestacional: se da durante el embarazo.

Secundarias: se dan como consecuencia de alteraciones orgánicas o enfermedades de páncreas, tiroides o glándulas suprarrenales, entre otras.

Síntomas que hacen saltar la alarma

Existen una serie de síntomas emitidos por nuestro cuerpo que nos desvelan que algo no funciona bien y podríamos estar ante un caso de diabetes. ¿Cuáles son?

Cardinales

Suelen ser típicos de la diabetes más seria, la de tipo I, ya que derivan de la hiperglucemia. Entre ellos:

Azúcar en la orina (glucosuria): la glucosa en sangre, al superar los limites normales, es eliminada por el riñón a través de la orina.

Aumento de la cantidad de orina (poliuria): es necesario una gran cantidad de agua para disolver el azúcar en la orina, por eso aumenta la necesidad de ir al baño.

Aumento de la sed: al perder tanta agua, el organismo se deshidrata y se tiene mucha sed, por lo que se bebe más para compensar los líquidos perdidos.

Aparición de cansancio (astenia): porque el cuerpo no puede utilizar el azúcar como fuente de energía.

Se estimula el apetito (polifagia): como no se aprovecha el azúcar como energizante, aumenta el apetito y se come en exceso. Esto provoca un aumento de la ingesta de azúcares que no se aprovechan, generando más apetito y creando un círculo vicioso que es necesario romper.

Adelgazamiento: también puede suceder que la falta de aprovechamiento de la glucosa suponga una pérdida de calorías al quemarse las grasas como fuente de energía, lo que provoca adelgazamiento en algunos pacientes.

Secundarios

Son síntomas menos llamativos, que pueden aparecer antes o después que los cardinales. Entre los más frecuentes se encuentran:

Picores generalizados o en los genitales.
Infecciones en la piel.
Retardo en la cicatrización de las heridas.
Infecciones de las encías y aflojamiento de los dientes.
Dolores y hormigueos en las extremidades.
Alteraciones en la vista.

Es más fácil detectar una diabetes cuando se presentan los síntomas cardinales, pero se hace más difícil diagnosticar sólo con los signos secundarios. Incluso hay ocasiones en las que el diabético no siente ninguna molestia, se encuentra bien, pero en realidad sus órganos internos se están deteriorando por el mal aprovechamiento del azúcar. Es lo que se denomina ‘diabetes silenciosa’. Unos análisis confirmarán o desmentirán un posible diagnóstico sin ningún tipo de duda, de ahí la importancia de someternos a un chequeo anual.

Quién puede ser diabético

Todos podemos padecer diabetes, pero hay personas más predispuestas que otras. Teniendo en cuenta que muchos de los casos pasan desapercibidos, se hace todavía más necesario que personas con mayor riesgo se sometan a reconocimientos médicos periódicos. ¿Quiénes tienen mayor riesgo?:

Las que han presentado en alguna ocasión síntomas cardinales o secundarios.
Las que tienen antecedentes familiares.
Las que sufren obesidad.
Las mujeres que durante el embarazo han tenido glucosa en la orina o han dado a luz a bebés de más de 4 Kg.
Las mujeres que han tenido varios abortos.
Las que sufren variaciones de su peso corporal sin ninguna motivación.
Las que presentan un aumento del apetito, sensación de aturdimiento, debilidad y mareo.

Es importante descubrir la diabetes a tiempo ya que, con el tratamiento adecuado, podemos mantenerla asintomática durante toda la vida, impidiendo que se produzca el deterioro de nuestro organismo.

La dieta: la base del tratamiento

La dieta se convierte en la base del tratamiento de la diabetes, ya que permite regular los niveles de azúcar en la sangre a través del alimento y previene posibles complicaciones a corto plazo (hiperglucemias e hipoglucemias) y largo plazo (enfermedades cardiovasculares). ¿La mejor? La dieta mediterránea, ya que equilibra el consumo de hidratos de carbono, proteínas, grasas y minerales. Pero, ¡cuidado! La dieta no cura esta patología, únicamente ayuda a controlarla.
Cada persona ha de llevar una dieta individualizada, variada y equilibrada, que se regirá en función de su estilo de vida (sedentario o activo) y de si recibe tratamiento con insulina o antibióticos orales. Aunque, en general, un buen plan de comidas favorece la reducción de las cifras de glucosa.

Existen una serie de puntos comunes a todas las dietas:

Debe ser rica en fibra (verduras, legumbres, frutos secos, cereales integrales y fruta), ya que ayuda a disminuir las oscilaciones de azúcar.

Reducida en grasas saturadas y colesterol (moderar el consumo de lácteos muy grasos, carnes grasas, huevos y sus derivados, charcutería, vísceras..).

Controlada en alimentos que contienen hidratos de carbono simples y complejos (cereales, patatas, legumbres).

Se recomienda sustituir el azúcar o la miel por edulcorantes tipo sacarina. En las diabetes en las que existen altas concentraciones de glucosa en la sangre, les queda totalmente prohibido el consumo de azúcar.

Se deben realizar entre 5 y 6 ingestas al día: tres comidas principales (desayuno, comida y cena) y otras tres intercaladas (media mañana, merienda y antes de acostarse). Así se evitan variaciones bruscas de azúcar.

Las bebidas alcohólicas son desaconsejables, ya que aportan calorías y pueden desequilibrar la dieta.

Una buena dieta no es sólo aquella en la que se elimina el azúcar y los dulces... es mucho más.


Adiós al sedentarismo

El ejercicio físico es otro de los pilares sobre el que se sustenta el tratamiento de la diabetes. La práctica regular de algún deporte aumenta el colesterol bueno en sangre, mejora la circulación periférica, ayuda a reducir las grasas y mejora el aprovechamiento de los azúcares por parte del músculo, lo que permite reducir las dosis de insulina. Además produce una sensación de bienestar psicofísico.

Sólo en determinados casos se evitarán algunas formas de ejercicio. Por ejemplo, en el caso de diabetes descontrolada (glucemia de más de 300 mg/dl.) o cuando existen acetona en la orina, ya que la práctica de ejercicios intensos descompensa los niveles de azúcar en la sangre.

Todo diabético ha de seguir unas pautas básicas a la hora de practicar deporte:
Debe realizarse regularmente, a las mismas horas y con la misma intensidad y duración.

No ha de coincidir con la máxima acción de la medicación. Lo mejor es después de las comidas.

Si se es menor de 30 años, y se lleva menos de 20 años con la enfermedad, siempre que no tengan síntomas cardiovasculares, se puede realizar todo tipo de ejercicio.

Después de los 40 años es recomendable un examen general y del aparato circulatorio en particular, antes de comenzar cualquier actividad física.

Si se necesitan inyecciones de insulina, se debe evitar la administración en las zonas sometidas a ejercicio (por ejemplo, las piernas).

Existen una serie de deportes, que por su naturaleza, son desaconsejados para los diabéticos:

Alpinismo: por peligro de hipoglucemia con pérdida de conciencia.
Pesca submarina: por peligro de hipoglucemia con pérdida de conciencia).
Los que implican riesgo de traumatismo: como el boxeo.
Los que suponen alta competitividad.

En general, es aconsejable que todo diabético consulte a su médico antes de inclinarse por una u otra actividad física. Él determinará, según el estado de salud y las posibilidades físicas, el tipo de ejercicio más adecuado y las limitaciones que puedan existir.

Los niveles normales de glucosa en sangre, deben estar entre 65 y 125 miligramos por decilitro.

Inyecciones de vida

En ocasiones, una buena dieta y ejercicio físico no son suficientes para mantener a raya el azúcar. En algunos casos, como los de la diabetes tipo I, se hace necesaria la administración de comprimidos antidiabéticos o insulina.
La insulina se destruye en el estómago, por eso no puede administrarse vía oral y se hacen necesarias las inyecciones para que su absorción sea total. Pero ahora esta ‘desagradable’ tarea se simplifica mucho con los "inyectores tipo pluma", en los que la aguja (pequeña y fina), la jeringa y el depósito de insulina forman una unidad, proporcionando comodidad, facilidad y un pinchazo prácticamente indoloro.

Esta hormona artificial debe inyectare siguiendo las indicaciones del médico. Aunque, generalmente, se realiza varias veces al día, antes de las comidas y cada vez en un sitio distinto, para evitar endurecimientos y abultamientos que dificulten la absorción de insulina. ¿Los mejores sitios? En la parte externa de los muslos, en la parte externa de los brazos, en las nalgas y en la parte anterior del abdomen.

Gracias al descubrimiento de la insulina, el futuro del diabético ha cambiado radicalmente, pudiendo llevar una vida normal.