Blogia
El Describidor

Acta de nacimiento de un volcán

Fue la mañana del 20 de febrero de 1943, cerca a un pequeño pueblo llamado Parícutin, un granjero araba su terreno, estaba contento, pensaba quizá en obtener una buena cosecha en la próxima estación. De pronto quedó sorprendido, del suelo comenzaba a brotar una pequeña humareda negra con un fuerte olor a azufre, que rápidamente cubrió el lugar. Al principio no le dio importancia y se fue a su casa. Al día siguiente, al volver al lugar, vio que se había formado un gran cono de casi diez metros de altura, seguía echando humo y cenizas en medio de un terrible estruendo subterráneo.

Muy pronto la noticia corrió por todo el pueblo y los vecinos se presentaron llenos de curiosidad. El cono había crecido tanto que tenía más de setenta metros, inmediatamente las autoridades ordenaron desalojar el lugar por motivos de seguridad.

Muy alarmados los vecinos se reunieron en la plaza de un pueblo cercano llamado Parangaricutiro, donde el cura, José Caballero y el presidente municipal Cuara Amezcua, anunciaron el nacimiento de un volcán. Y en un acto solemne, único en la historia, levantaron un acta de nacimiento del volcán:

“En la villa de Parangaricutiro, Cabecera del Municipio del mismo nombre, Estado de Michoacán de Ocampo, siendo las 10 horas del día 21 (Febrero de 1943)...

...Reunidos en el Salón de actos del H. Ayuntamiento, previo citatorio urgente: los CC. Regidores Felipe Cuara Amezcua, Félix Anducho, Síndico...Así como Agustín Sánchez y Dionisio Pulido, Vecinos de Parícutin, manifiestan que el día de ayer a las 18 horas...

Luego de exponer con todos los detalles sobre el nacimiento del volcán, a pro-puesta de algunos vecinos del pueblo y de Parícutin, se discutió el nombre que debía llevar, y después de acaloradas discusiones se llegó a un acuerdo por deseo de los pobladores de la región: por adelante el volcán se llamaría Parícutin.

El acta fue firmada por el Presidente Municipal: Felipe Cuara Amezcua, Rafael Or-tiz, Rutilio Sandoval y Felix Anducho.

Mientras tanto, todo México se sintió conmocionado ante la noticia del nacimiento del volcán Parícutin. Geólogos y vulcanólogos se trasladaron al lugar para observar este fenómeno de la naturaleza.

Seis días después de su nacimiento, el tronar del Parícutin se escuchaba a la distancia, vomitaba piedras in-candescentes, gases y mucha lava... Por entonces el cono tenía más de 150 metros de altura, 600 metros de base y 200 de cráter.

Una lluvia de ceniza fue cubriendo Parangaricutiro y las regiones inmediatas, muy pronto esta capa afectó a los sembradíos, los campesinos temían una larga y terrible temporada de hambruna. A principios del año 1944, la región había quedado completamente devastada por el fuego y las cenizas.

Pasaron tres, cuatro, cinco años, el Parícutin seguía activo, había alcanzado los 500 metros de altura. Felizmente, en la década de 1950 el volcán se extinguió. Durante su vida activa, no hubo víctimas, tuvo un acta de nacimiento, único en la historia, por primera vez el hombre pudo ver nacer, crecer y morir a un volcán.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

3 comentarios

tolentina -

wow!

FER -

esta interesante la historia solo falto el dia de defuncion del volcan XD

Judith -

Mi abuelo es Félix Anducho y esta es una historia que, a sus 92 años, no se cansa de repetir. Gracias por compartila.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres